Tras el retorno de la audiencia de formalización por la muerte de Julia Chuñil, quien fue vista por última vez en noviembre de 2024, la Fiscalía solicitó la medida cautelar de prisión preventiva para los tres hijos de la víctima, mientras que para el ex yerno se allanó a la solicitud de la defensa en torno al arresto domiciliario nocturno, lo que fue acogido por el Juzgado de Garantía de Los Lagos.
Además, todos fueron acusados de cometer el delito de robo con violencia e intimidación frustrado.
Según expuso el Ministerio Público, el 8 de noviembre de 2024, vivían en el inmueble de la víctima los cuatro imputados, mientras que un adulto mayor de 90 años residía en una dependencia contigua a la casa habitación.
El imputado Javier Troncoso arribó cerca de las 23 horas al inmueble en estado de ebriedad y ofuscado. Mientras el grupo familiar estaba en el living comedor, el hombre se dirigió a las dependencias donde se encontraba el adulto mayor, con el objetivo de sustraer especies. En ese contexto, se abalanzó sobre el afectado, exigiendo que le entregara el dinero en efectivo de una pensión. ¿El monto? Poco más de $210.000.
Para lograr su objetivo, planteó la fiscalía, el imputado atacó a la víctima golpeándola en el rostro con los puños e intimidándola con un cuchillo, el que puso en el cuello del afectado.
Ante ello, Julia Chuñil (73) intervino en este delito, por lo que comenzó un forcejeo entre el imputado y la mujer. En un momento, la afectada le quitó el cuchillo al acusado, lanzándolo hacia el exterior del inmueble.
Sin embargo, el episodio de violencia se intensificó y se trasladó al exterior del recinto, por lo que Javier Troncoso -expone el Ministerio Público- golpeó a Julia Chuñil, con el propósito de matarla.
La investigación apunta a que el acusado se aprovechó de la indefensión de la víctima, producto de su edad y condición física, pues padecía artrosis de cadera, obesidad y diabetes.
Luego, Troncoso Chuñil ahorcó con ambas manos a la mujer, concretando el homicidio.
En paralelo, el resto de lo imputados se encontraba en la casa de la víctima. Los hijos acordaron no intervenir en ambos hechos. En tanto, el ex yerno habría realizado maniobras para encubrir los delitos.
Posteriormente, tanto Javier Troncoso como Pablo San Martín -continuaron desde la Fiscalía- levantaron el cuerpo y lo ocultaron en algún lugar del domicilio.
Así, todos los imputados acordaron ocultar el cadáver, quemar sus vestimentas, guardar silencio en torno al hecho, y mentir ante las autoridades.



















