Los despidos de trabajadores en la Universidad de Playa Ancha continúan generando controversia entre funcionarios, quienes acusan irregularidades en el proceso y la existencia de recursos aprobados por el Ministerio de Educación.
La crisis se agudizó durante el año pasado, cuando el ministerio casi intervino la casa de estudios y por lo que presentó voluntariamente un Plan de Ajuste Financiero a la Superintendencia de Educación Superior, el que incluía desvinculaciones por un determinado porcentaje, sin mayores detalles.
Posteriormente, en el marco de la aplicación de la Ley Karin, y tras la firma de un petitorio contra jefaturas por parte de trabajadores, se habría elaborado una lista de despidos, argumentando falta de recursos económicos.
Finalmente, las desvinculaciones se concretaron en diciembre, afectando a trabajadores con más de cinco años de antigüedad, situación que, según Elizabeth Soto, ex funcionaria de la universidad, demuestra que los despidos son arbitrarios.




















