Las bolsas se desplomaron el lunes y los precios del petróleo se dispararon un 30%, rozando brevemente los US$120 el barril, ante los temores causados por la guerra en Oriente Medio, que entra en su segunda semana sin señales de tregua.
Con la perspectiva de un impacto de la guerra en la economía global, las bolsas asiáticas extendieron las pérdidas de la semana pasada.
Las bolsas europeas abrieron con fuertes caídas. En los primeros intercambios, París retrocedía un 2,59%, Fráncfort un 2,47%, Londres un 1,57%, Madrid un 2,87% y Milán un 2,71%.
También se registraron fuertes bajas en las bolsas de Hong Kong, Shanghái, Taipéi, Sídney, Singapur, Manila y Wellington.
Los futuros para los tres principales índices de Wall Street habían caído la semana pasada más del 2%, mientras el dólar estadounidense recuperó valor por su condición de inversión refugio.
Pero el impacto más fuerte de la guerra se sintió en el mercado petrolero. El barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), principal referencia en el mercado estadounidense, subía en un 15,51%, a US$104,96 dólares. Poco antes, se disparó en un 30%, a US$119,48 el barril.




















