Según una investigación realizada por Radio Biobio, El expresidente de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, Rafael Corvalán, estaria en el centro de una trama de sumarios relacionados al Juzgado de Letras y Garantía de La Calera.
Los antecedentes de las indagatorias exponen que el ministro intervino en el proceso administrativo por maltrato laboral de la jueza Catalina Lagos, a pesar de que en 2020 le había entregado un mandato para que actuara a su nombre en la compraventa de su casa. En el caso de la otra magistrada del mismo tribunal, Andrea Pizarro —una de las denunciantes de Lagos—, Corvalán gestionó su reemplazo incluso antes de que fuera firmada la resolución de su traslado por la fiscal del sumario.
Cuando la jueza Andrea Pizarro llegó a su trabajo en el Juzgado de Letras de La Calera el lunes 18 de noviembre de 2024, el ministro Rafael Corvalán llevaba más de media hora esperando. El entonces presidente de la Corte de Apelaciones de Valparaíso había arribado antes de las 8:00 horas, acompañado de la relatora de Pleno y otras dos personas, y había reunido a los funcionarios del tribunal en el segundo piso del recinto.
La magistrada ni siquiera se pudo sentar. Mientras buscaba un lugar en la sala de reuniones, Corvalán la detuvo. Le dijo que debían conversar en su oficina. Allí, el ministro le entregó copia de la resolución de un sumario en su contra, firmada apenas una hora antes por la fiscal judicial Jacqueline Nash, que determinaba su traslado transitorio. Su reemplazo ya estaba listo: era una de las personas que acompañaba al ministro.
Al ministro ya se le formularon cargos. Entre otras cosas, se le recrimina haber “excedido sus funciones” y “afectado la dignidad” de Andrea Pizarro en la notificación del traslado.




















