El delegado presidencial regional de Valparaíso, Manuel Millones, marcó distancia respecto del proyecto de tren a Santiago promovido por la administración saliente, poniendo en duda su viabilidad tanto por los tiempos de viaje como por los recursos que requeriría.
«No le veo mucho futuro», afirmó la autoridad señalando que uno de los principales problemas es el tiempo de traslado. «Cualquier proyecto que esté sobre una hora y media es inviable», sostuvo, agregando que, con la ampliación de la Ruta 68, que considera más túneles y mayor rapidez, el tren perdería competitividad frente al transporte por carretera.
Millones también advirtió que este tipo de iniciativas suelen requerir subsidios estatales. «Hoy no estamos en condiciones de aportar subsidios porque no tenemos recursos», explicó, destacando que el financiamiento del proyecto es otro de los factores que hay que tomar en cuenta.
En esa línea, coincidió con lo planteado por ministros de Obras Públicas, Martín Arrau y Transportes, Louis de Grange, quienes han sugerido revisar la iniciativa. Según indicó, el nuevo escenario político tras el cambio de gobierno abre la puerta a replantear el proyecto original, considerando la necesidad de contar con un sistema de transporte eficiente y sostenible entre Valparaíso y Santiago.




















