El presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales, José Pérez Debelli, aborda los primeros efectos del cambio de gobierno, denunciando desvinculaciones de cientos de trabajadores y trabajadoras de reparticiones estatales de forma arbitraria, determinaciones que están generando impacto en los servicios públicos, según afirma y advierte acciones legales en defensa de los trabajadores de parte de la ANEF.
“Un despido sin fundamentos es siempre violento. Lo que hemos visto en estas primeras semanas genera preocupación, porque no solo afecta a los trabajadores, sino también al funcionamiento del Estado. Estamos frente a situaciones que consideramos arbitrarias y que no responden a criterios técnicos ni de desempeño”, indicó el dirigente.
Perez, además agregó que este tema no se puede transformar en un botín político los empleos en el sector público. Existe una institucionalidad que debe respetarse. Hoy hay más de 4 mil cargos que pueden ser nombrados por el gobierno entrante, por lo tanto, no es justo que funcionarios de carrera sean despedidos por criterios más bien políticos, sin considerar su desempeño profesional ni su trayectoria.
“Estos despidos afectan directamente el buen servicio de los estamentos públicos. Cuando se desvincula a trabajadores con experiencia, eso repercute en la calidad de la atención que se le entrega a la ciudadanía. No es solo un problema laboral, es también un problema para el país”, puntualizó




















