Las reacciones al nuevo gabinete del Presidente electo José Antonio Kast no se hicieron esperar, y uno de los nombramientos que generó mayor polémica entre parlamentarias fue el de Judith Marín como futura ministra de la Mujer.
Mientras parlamentarias de oficialismo expresaron su preocupación por el perfil de la designada, señalando que su trayectoria y posturas públicas no representarían adecuadamente los avances en derechos de las mujeres. Desde la oposición señalaron que estas críticas responden a un acto de «intolerancia» y acusaron una política de «cancelación»
Marín es conocida por su militancia en espacios evangélicos y por haber presidido la organización de jóvenes evangélicos de la Usach, donde estudió Pedagogía en Castellano. En el plano político, fue asesora del diputado RN Eduardo Durán y concejala por San Ramón. Más tarde, compitió sin éxito como candidata a diputada por el distrito 12 de Puente Alto con el Partido Social Cristiano.
Uno de los episodios que hoy vuelve al debate ocurrió en 2017, durante la tramitación de la Ley de Aborto en tres causales. En plena votación en el Senado, un grupo de jóvenes evangélicos irrumpió en las tribunas para manifestarse contra el proyecto.
La diputada y senadora electa Daniella Cicardini (PS), lamentó «profundamente que la próxima ministra de la Mujer sea alguien que relativice los derechos de las mujeres, que tenga una visión conservadora, que rechace el aborto, porque son luchas de mujeres que nos ha costado años poder conquistar y que evidentemente pone en duda los avances que hemos tenido las chilenas precisamente en temas sensibles».
Emilia Schneider (FA), aseguró que «me parece una pésima señal que este ministerio tan relevante quede en manos del Partido Social Cristiano, un partido que representa la derecha más conservadora».
Agregó que «no vamos a permitir retrocesos en los derechos de las mujeres y las diversidades sexuales, lo hemos dicho claramente y esta ministra tiene una trayectoria marcada de un de oponerse a los derechos de las mujeres y las diversidades sexuales. Por lo tanto, esperamos que el presidente Kast cumpla su promesa de no meterse en temas comillas valóricos».
En tanto, la diputada Maite Orsini (FA) manifestó que «las mujeres feministas debiésemos estar alertas, cuando una ministra de la mujer ha llamado abiertamente a eliminar el Ministerio, cuando una ministra de la mujer ha sido clara en rechazar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres siendo activistas en contra del aborto».




















