Tal como se indico cuando se retiró el Proyecto de Ley de Nueva Ley de Pesca, presentado bajo para la administración Boric, el Gobierno confirmó que no ingresará de nuevo el mismo proyecto, pero a cambio iniciará la tramitación de varios proyectos acotados, más ágiles y rápidos.
Según explicó el subsecretario de pesca, Osvaldo Urrutia, se trataba de una iniciativa de carácter «refundacional que buscaba reemplazar íntegramente la actual normativa, optándose ahora por avanzar mediante proyectos específicos sobre materias sectoriales”.
Ademas, remarcó que la Ley de Fraccionamiento Pesquero no será modificado . Ante esto, desde el mundo empresarial, Industriales Pesqueros del Biobío valoró la señal entregada por el Ejecutivo.
El gremio sostuvo que durante los últimos años había insistido en la necesidad de contar con certezas jurídicas como condición habilitante para abrir una nueva etapa de desarrollo, proyección y sofisticación de la pesca industrial del Biobío.
«La estabilidad de las reglas del juego es clave para cualquier actividad económica que busque activar inversiones. La certeza y seguridad jurídica, en el caso de la pesca industrial, estamos seguros, consolidará la posición de Chile como potencia pesquera a nivel mundial y seguirá aportando, como una de las vocaciones productivas históricas de la zona centro-sur del país, a la generación de empleo formal, a la sostenibilidad de los recursos y a la elaboración de alimentos», sostuvieron.
«En ese contexto, la decisión del Gobierno va en la dirección correcta, en cuanto contribuye a despejar incertidumbres y permite proyectar el desarrollo del sector sobre bases más estables», señalaron, agregando que cualquier definición futura debiera resguardar criterios técnicos, evidencia científica y una visión de largo plazo.
Desde el Senado, en tanto, surgieron visiones contrapuestas. El senador Iván Flores, integrante de la Comisión de Pesca, advirtió que la decisión deja asuntos abiertos para la actividad.
«Se generan vacíos preocupantes para el sector, porque había un compromiso de contar con una ley. Si no van a volver a presentar una ley de pesca integral, digan de inmediato qué es lo que van a presentar para ir remediando los vacíos que hoy tiene la pesca artesanal y la pesca industrial en Chile».
Una postura distinta manifestó el presidente de la Comisión de Pesca del Senado, Carlos Kuschel, quien respaldó la determinación del Ejecutivo y sostuvo que la Ley de Fraccionamiento ya resolvió una parte relevante de la discusión regulatoria.
El legislador indicó que la iniciativa sectorial pendiente llevaba más de dos años prácticamente sin movimiento en la Cámara y que ello había incidido en la paralización de actividad económica en regiones como Los Lagos, Aysén y Magallanes.
A su juicio, ahora corresponde avanzar en cambios puntuales para reactivar la industria, mencionando entre ellos la relocalización de concesiones y otras medidas proinversión, en especial en la acuicultura.




















