Fedequinta y transportistas independientes de San Antonio alertaron que el aumento de los costos operacionales y la falta de reajustes en las tarifas amenazan la continuidad de sus actividades. Los gremios piden medidas al Gobierno y no descartan paralizar.
El incremento estimado de $91,5 por litro para el diésel, que comenzó a regir este jueves, encendió las alertas entre los transportistas de la región de Valparaíso. Los gremios aseguran que las tarifas actuales no permiten cubrir los gastos de operación y advierten que el conflicto podría derivar en una paralización.
El presidente de la Federación de Dueños de Camiones de la Región de Valparaíso (Fedequinta), Iván Mateluna, sostuvo que el alza de los combustibles y otros costos no ha sido compensada con reajustes en los pagos que reciben de los generadores de carga. Según afirmó, algunos transportistas están cobrando por debajo de sus costos operacionales e incluso han comenzado a perder clientes.
«Las tarifas incluso están bajo los costos y nadie regula esto. La presión de las bases nos llevará obligadamente a una paralización de las actividades», advirtió Mateluna a Radio Biobío, llamando al Gobierno a utilizar mecanismos que regulen las alzas y bajas de los combustibles.




















