Justo cuando el reloj marque las 23:59, se producirá un nuevo ajuste en el horario nacional, tal como lo establece el Decreto 224, el país dejará atrás el horario de verano (UTC-3) para dar paso al horario de invierno (UTC-4).
Aunque este proceso se repite cada año, suele generar confusión, especialmente porque se realiza en plena medianoche. En términos simples, cuando termine el sábado y sean las 23:59 horas, los relojes deberán atrasarse en 60 minutos para volver a marcar las 23:00 del mismo día.
La mayoría de los dispositivos electrónicos, como celulares, computadores o tablets, ajustarán la hora automáticamente. Sin embargo, los expertos recomiendan verificar manualmente, especialmente si tiene compromisos temprano el domingo.
Cabe recordar que las regiones de Magallanes y Aysén no realizarán este cambio, ya que por razones geográficas mantienen el horario de verano durante todo el año, con el fin de aprovechar mejor la luz solar.