En el santuario Santa Teresa de Los Andes, ubicado en la región de Valparaíso, se comenzó a cobrar por estacionamientos y, producto de ello, surgieron críticas.
Los fieles acusaron que «ahora tenemos que ‘pagar para rezar'» y apuntaron a que Santa Teresa no estaría «muy contenta con este acuerdo santuario/empresa privada».
Desde la iglesia respondieron, señalando que ellos también querrían «que todo fuera libre», sin embargo, la delincuencia los llevó a tomar la decisión actual.
«Nos hemos visto arrastrados a tener que contratar con una empresa la construcción y administración de un estacionamiento pagado, para resguardar la seguridad de los peregrinos que concurren en vehículos particulares, lo cual conlleva costos que deben solventarse», afirmó Manuel A. Montero Matta, presidente del directorio Fundación Teresa de Los Andes.



















