El Cuarto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago entregó su veredicto absolutorio del exteniente coronel de Carabineros Claudio Crespo, único imputado por las lesiones que dejaron ciego al hoy diputado electo del Partido Comunista (PC) Gustavo Gatica, hecho perpetrado en el marco del denominado estallido social.
La jueza Cristina Cabello dijo que el 8 de noviembre de 2019 «no fue la excepción» a los hechos vandálicos del periodo: «Aspecto fue ampliamente documentado durante este juicio con la declaración de testigos civiles y policiales aportados por ambas partes que lo describieron como una de las jornadas más violentas del estallido social».
«Los otros medios de prueba consistentes en comunicados radiales y más de un centenar de archivos de vídeos recopilados por el propio Ministerio Público, constituyen robusto referente que al capturar el devenir de una manifestación en extremo, masiva y progresivamente violenta y agresiva, generan plena convicción sobre lentidad y progreso en la dinámica global en la que se enmarcan estos hechos y por lo mismo otorgan plena solvencia a quienes desde otra óptica la padecieron».
Añadió que «las imágenes captadas por las cámaras de Sala Prat, el edificio corporativo Movistar y los drones de la central de monitoreo de la Intendencia Metropolitana y de la Prefectura Aérea, sonido, otorgaron una perspectiva en 360 grados de la manifestación de aquel día, graficando y objetivamente el desarrollo de los distintos focos de manifestación en Placital y sus alrededores en el tramo horario entre las 17.15 y 19 horas».
El tribunal apreció «la destrucción de luminarias, señalétricas viales y el pavimento que aún quedaba en el lugar con el único fin de atacar y doblegar a cualquier costo a las fuerzas de orden y seguridad que resguardaban el perímetro del sector».
Continúo su relato señalado que «las imágenes con sonido emanadas de las cámaras GoPro fiscales y de los dispositivos particulares recabados, por su cercanía geográfica a los eventos, reproducen vividamente la conmoción y efervescencia que invalía el ambiente en los distintos sectores, donde se logra escuchar las permanentes consignas de odio y amenazas de muerte proferidas por parte de quienes las protagonizaban».



















