EL fútbol, en general, y ahora en Chile da cuenta de un gran cambio. Tenemos, buenos atletas, espigados, que corren y se esfuerzan mucho. Pero hay algo que falta, y que definía al fútbol sudamericano. Pisar la pelota, el dominio de balón, «jugar en el metro cuadrado». Alguien me dijo, pero si estos cabros ya no juegan pichangas en la calle o el barrio. Juegan on line, harto gimnasio y cancha síntetica, algunos. No sé si eso sea la causa, pero ya no hay, Cruyffs, Maradonas, Platinis, Zicos, Ronaldinhos. Y los que en sudamerica, pintan para crack, desde Europa, se los llevan pequeños y después los nacionalizan. Francia, tiene muy pocos jugadores continentales, la mayoría son de sus colonias o primera generación. Los holandéses igual. Se llevan los jugadores, que se han criado jugando «pichangas», en la carestía, en el ripio, en la tierra, con pelotas de cualquier material.
El fútbol ha dejado el «jogo bonito». Hoy es un fútbol de bio tipo específico, del super atleta, que corre y se esfuerza 90 minutos. Pero que no llena la vista, con pases increíbles, dribbling, bicicletas, zurdas venenosas, etc. No hablo de pillerias y manos de Dios, sino de habilidad y sagacidad, creada en el barrio, con pichangas eternas de la infancia creativa, la cual debía inventar soluciones a la falta de cachas e implementos deportivos. Esa que jugaba para divertirse y crear amistades que podían durar toda la vida.
La pichanga, el futbol de barrio, ha desaparecido y , con el ella los jugadores hábiles (que tenían calle), que admiramos en nuestra niñez, y que hasta hace algunos años nos dieron alegrías en Chile. Será difícil, que vuelvan los alexis, los vidal, los matias Fernández, los david pizarro, los magos valdivias, los carlitos caszely, los chamacos valdez, los bochini, los borghi, los valderramas. Hoy el fútbol, es de «saque y volea».
GABRIEL ZÚÑIGA ARAVENA
HINCHA NOSTÁLGICO




















