Un proveedor de la campaña de Camila Flores al Senado la demanda por una deuda superior a $18 millones por la fabricación de 40 mil imanes publicitarios.
La acción judicial revela una trama que involucra a una exdirigente de la UDI, supuestos «empresarios chinos» interesados en apoyar la campaña y registros que muestran a un escolta policial retirando parte del material desde la imprenta. Mientras el demandante busca cobrar la factura mediante tribunales, la parlamentaria niega haber contratado los servicios y asegura que los hechos deberán esclarecerse en sede judicial.
De acuerdo con antecedentes recopilados por la Unidad de Investigación de Bío Bío, se trata de un entramado en el que converge la figura de una excandidata de la UDI, supuestos “empresarios chinos” que “deseaban tener línea directa” con Flores y calendarios magnéticos con la imagen de la hoy cuestionada parlamentaria que nunca nadie pagó.




















