Portugal se metió en octavos de final del Mundial tras remontar ante Croacia e imponerse por 2-1. Fue un partido de infarto y que tuvo una gran polémica en el final.
Todo por un gol anulado a los croatas donde incluso hubo chequeo del VAR. La jugada inició con un centro al área, Igor Matanovic peinó la pelota, el balón luego dio en la cabeza del portugués Renato Veiga y le quedó a Mario Pasalic.
El hombre del Atalanta trató de amortiguar, no lo logró, pero apareció Gvardiol y anotó.
Al momento de salir el centro, Pasalic estaba habilitado. Entonces, lo primero que había que establecer es si Matanovic efectivamente entró en contacto con la pelota y eso se determinó gracias al chip que tiene el balón. Lo tocó y dejó a su compañero en offside.
Sin embargo, la jugada tiene una segunda parte. Al haber Veiga rozado la pelota después de Matanovic, ¿Pasalic no quedaba correctamente habilitado?
No
Los balcánicos no podían creer que el gol fue anulado. Uno de los más molestos era Luka Modric.
Seguramente, se hablará mucho de lo que pasó en ese momento en el área portuguesa en ese momento.




















