Las galerías de arte ubicadas en el zócalo del Centro de Extensión del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Centex, inaugurará la exposición póstuma, “El final no es el final” del artista visual chileno Juan Castillo.
Esta exposición representa el cumplimiento de una voluntad afectiva: honrar el deseo de Castillo de que este proyecto pudiera ser presentado en Centex, un espacio con el que desarrolló una relación profunda, sostenida y cercana. En el edificio de Sotomayor 233 en Valparaíso, el artista no solo expuso su obra: también conversó, pensó, observó, compartió y habitó sus salas, sus pasillos y sus tiempos.
Durante sus estadías en la ciudad puerto, especialmente en los veranos, Juan Castillo solía pasar días enteros en Centex. Allí, fue tejiendo un vínculo con las personas del edificio, una relación hecha de conversaciones, complicidades, miradas y afectos. Ese lazo, que fue creciendo con los años, se transforma hoy en un gesto de memoria y gratitud al cumplir póstumamente una de sus intenciones, y permitir que su obra vuelva a encontrarse con el público desde un lugar que también fue parte de su recorrido vital.
Radicado en Suecia desde 1986, Juan Castillo mantuvo siempre un vínculo activo con Chile. En los últimos años, alternaba sus tiempos entre el país escandinavo y su tierra natal, lo que le permitió continuar desarrollando obras, colaboraciones y procesos creativos tanto en Chile como en distintos lugares del mundo, entre ellos España, Cuba, Holanda, Australia y Argentina.
“El final no es el final”
Cuando en 2024 Juan Castillo convocó a Fernanda López, Rodolfo Muñoz y Felipe Ríos para trabajar a partir de Toponimia, quizás intuía que no alcanzaría a concretar personalmente este nuevo proyecto. Lo que comenzó como una invitación artística se transformó, con el tiempo, en un viaje difuso y conmovedor: un recorrido sin principio ni cierre definitivo, atravesado por la memoria, el territorio y la presencia persistente del artista.
Hoy, ese proceso se convierte en El final no es el final, exposición que reúne obras y materiales vinculados al último proyecto desarrollado por Castillo en el Desierto de Atacama. Antes de morir, el artista dejó encomendado a los convocados el trabajo de terminar, articular y presentar este cuerpo de obra.
La muestra incluye, además, la coordinación para rehacer una de sus obras emblemáticas, Minimal Barroco, construida a partir de entrevistas a habitantes del valle de Choapa que reflexionan sobre sus viajes más significativos. En este y otros trabajos, Castillo profundizó una concepción del arte como testimonio y encuentro, donde la interacción entre artista, obra, territorio y espectador resulta fundamental.
Juan Castillo Díaz
Juan Castillo Díaz nació en Antofagasta en 1952. Vivió parte de su infancia en la salitrera Pedro de Valdivia, en la pampa del norte de Chile, experiencia que marcó profundamente su vida y su obra. Estudió Arquitectura durante dos años en la Universidad Católica de Valparaíso y, más tarde, en Santiago, estudió Grabado con Eduardo Vilches en la Escuela de Arte de la Pontificia Universidad Católica de Chile, como alumno libre.
Entre 1978 y 1983, integró el Colectivo de Acciones de Arte, CADA, junto a Lotty Rosenfeld, Diamela Eltit, Fernando Balcells y Raúl Zurita. Con ellos realizó diversas acciones de arte e instalaciones en Chile y en el extranjero, convirtiéndose en una figura clave de las prácticas artísticas críticas desarrolladas durante la dictadura.
Desde 1982 realizó gran parte de su obra fuera de Chile y, desde 1986, se radicó en Suecia. A partir de 1998, visitó el país con frecuencia para continuar colaborando con espacios culturales, artistas visuales y proyectos vinculados a la memoria, el territorio y la imagen.




















