Lorena Cabello (39) diagnosticada desde su nacimiento con distrofia muscular, denunció el robo de su silla de ruedas motorizada en la comuna de Villa Alemana.
A la profesional, le quitaron un elemento que era mucho más que un medio de transporte: representaba su autonomía, su posibilidad de trabajar y de desenvolverse sin depender de otras personas.
La silla permanecía en el maletero del automóvil de su esposo, quien la había dejado allí la noche anterior para protegerla de la lluvia. Como cada mañana, él estacionó el vehículo en calle Tercera, cerca de la estación de Metro Sargento Aldea, para luego viajar a trabajar a Valparaíso. Al regresar, cerca de las 18.30 horas, descubrió que el medio de transporte ya no estaba.




















