En aumento han ido los cuestionamientos en la Delegación Presidencial Provincial de Quillota, luego de que se conocieran al menos tres denuncias de funcionarios por episodios de malos tratos y descalificaciones verbales por parte de la delegada Pilar Cuevas.
Se trata acusaciones por parte de trabajadores del equipo más cercano de Cuevas y que se incorporaron a la delegación durante la actual administración de José Antonio Kast, consignó El Mercurio de Valparaíso.
Al respecto la presidenta de la Asociación de Funcionarios la Delegación Presidencial Provincial de Quillota, Claudia Catalán, mencionó al citado medio que «desde el inicio de esta gestión, como Asociación hemos tomado conocimiento de múltiples situaciones y conductas reiteradas por parte de la autoridad, que afectan tanto a integrantes de la asociación como a otros funcionarios de la DPP de Quillota».
Catalán afirmó que se trata de «conductas que son identificadas y descritas como actos de acoso laboral, hostigamiento, descalificaciones y otras, desarrolladas en el contexto del desempeño habitual de las tareas».
«Como Asociación nos preocupa especialmente señalar que no se trata de hechos aislados, ocasionales, ni de simples diferencias de criterio o dificultades propias de la gestión», afirmó, sino que los antecedentes recabados darían cuenta de «una dinámica reiterada que está afectando las relaciones laborales, el clima organizacional y, particularmente, el bienestar de las personas».
En tanto, el presidente de la Federación de Asociaciones de Funcionarios del Ministerio del Interior y del Ministerio de Seguridad Pública (Fenaminsa), Esteban Tumba, apuntó que la situación que «es preocupante y grave, porque se trata de denuncias ya ingresadas por Ley Karin de miembros del propio equipo de la delegada presidencial, Pilar Cuevas».




















