Una serie de reacciones provocó el reciente discurso del presidente argentino Javier Milei en el Foro de Madrid, donde aseguró que “el mejor antídoto contra estos zurdos mugrosos negadores de la realidad son los datos”.
Desde la oposición, parlamentarios emplazaron al Presidente José Antonio Kast a condenar las palabras de su par.
“Más allá de las palabras que el presidente Milei nos pueda plantear en Chile, me parece grave que nuestro gobierno no sea capaz de decir algo respecto a una situación absolutamente ofensiva y que no se adecúa al marco de relaciones diplomáticas que Chile hoy día tiene con Argentina”, expresó el diputado socialista Marcos Ilabaca.
El legislador planteó que “Chile y el mundo no se componen de rojos ni azules; es un conjunto rico y armonioso de chilenos, chilenas, que en definitiva construimos este país, y este país lo construimos gente de izquierda y gente de derecha. Y si el Gobierno de Chile no es capaz de decir algo a un presidente que le viene a faltar el respeto a un porcentaje alto de chilenos y chilenas, creo que el problema no es de Milei, el problema es de Chile”.
Ilabaca también instó a Milei a preocuparse “más de lo que ocurre en Argentina que de venir a ofender a conciudadanos de nuestro país” y llamó “al Gobierno de Chile, a la Cancillería, al presidente de la República, para que a sus aliados, a sus amigos, a quienes piensan igual que él, en Chile por lo menos no nos falte el respeto”.
A través de sus redes sociales, el diputado Ignacio Achurra (FA) dijo que “no podemos acostumbrarnos a que Milei, un jefe de Estado extranjero, venga a nuestro país a tratar de ‘mugrosos’ a sus adversarios políticos y que además una parte de la derecha chilena lo aplauda”.
“Hacemos un llamado a que el presidente Kast, hoy en la tarde y en el mismo foro, condene estos dichos. Su omisión los avalará”, cerró el legislador.
Daniel Manouchehri, en tanto, expresó en su cuenta de X (ex Twitter): “A Milei parece que le retuvieron el sentido del ridículo en la Aduana. Viene a Chile, grita como un energúmeno y se comporta como un matón de bar reivindicando una dictadura. Y Kast actúa como un pusilánime”.
“Mientras Milei mantiene vigente el decreto sobre Magallanes, prefiere cuidar a su amigo ideológico. Presidente, ponga primero a Chile, después a sus amigos de ultraderecha”, remató.




















