El chileno Erick Pulgar levantó su segunda Copa Libertadores como futbolista del Flamengo, elenco que se impuso por la cuenta mínima sobre Palmeiras en la final disputada en el estadio Monumental de Lima.
Sin embargo y pese a cumplir una correcta labor durante todo el cotejo, el antofagastino fue protagonista de una controvertida jugada. Cuando se cumplió la media hora le cometió una fuerte infracción a Bruno Fuchs que fue sancionada con tarjeta amarilla, pese a que todo apuntaba a que debió ser expulsado y dejar a su equipo con 10 jugadores, lo que quizás haber cambiado el desenlace del duelo.
El primero en repasar el polémico momento fue el técnico del Palmeiras, Abel Ferreira. Empezó hablando de forma medida y diciendo que «la jugada de la primera parte fue extremadamente dudosa» y que «intentaré no hablar del arbitraje porque las imágenes están ahí», el portugués rápidamente cambió de parecer y fue durísimo con los jueces argentinos, por no expulsar al chileno.
«Es una jugada que podría haber cambiado el curso del partido, pero el árbitro decidió no mostrar tarjeta roja. Es un equipo bien entrenado, muy agresivo, incluso demasiado agresivo. Y ya está, el árbitro fue amable, no quería arruinar la final», dijo de forma irónica en la conferencia de prensa.
Luego apuntó directamente contra el juez Herrera y el VAR y dijo: «Son dolores muy grandes. Aunque el rival, Flamengo, fue mejor en los 90′ era una falta clara para tarjeta roja. Un arbitro de este nivel y con VAR, no puede ser que no haya ido a revisar, porque mi jugador tiene toda la marca en la pierna».
La jugada tampoco pasó desapercibida en la prensa brasileña que criticó con dureza al chileno. «Arriesgó la expulsión en el minuto 30 del primer tiempo tras una falta sobre Bruno Fuchs, quien se encontraba en fuera de juego. Defensivamente, logró imponerse a sus rivales», indicó el portal Jogada 10 que lo evaluó con un cuatro.




















