El dúo mexicano abrió la tercera jornada del festival con un show de una hora y 39 minutos, con himnos románticos, mariachis sorpresa y un emotivo homenaje a su padre.
El público explotó cuando, tres minutos después, Joy emergió desde la galería mientras Jesse ya dominaba el escenario junto a su banda integrada por teclado, batería y bajo. Vestida con un traje azul de dos piezas cubierto de lentejuelas, se unió al centro para interpretar “Chocolate”, desatando las primeras ovaciones cerradas de la noche.
Con “Tanto” y “Mi tesoro”, el dúo consolidó la atmósfera romántica. Humo, fondos iluminados en amarillo y un público mayoritariamente de pie acompañaron cada estribillo. Jesse se lució con solos de guitarra que el “Monstruo” celebró con fuerza, mientras Joy se movía con soltura por todo el escenario.
Uno de los pasajes más aplaudidos llegó cuando Joy interpretó “Mi sol” en versión acapella bajo luces rosadas, demostrando una potencia vocal impecable. Más tarde, alegró a sus fanáticos cuando, al comenzar “Llegaste Tú”, bajó a la platea para iniciar un recorrido junto al público, recibiendo una bandera de México de regalo, convirtiendo ese momento en uno de los más altos de la noche.



















