El sagrado de madera destruido en el suelo, con las hostias dispersas también en el patio de la Capilla Asunción de María, ubicada en el paradero 12 de Achupallas, fue el triste panorama con el que se encontró este jueves el párroco Sergio Herrera.
Durante la noche anterior sujetos aún no identificados realizaron destrozos en el lugar para además robarse el copón y otro pocillo, ambos metálicos, usados en las misas y que estaban en el interior del sagrario. Estos elementos, que tenían las hostias, señala el padre habrían llamado la atención de los ladrones al parecer de oro, pero no es de aquel material, lo que no sabían los antisociales.
“Rompieron el sagrario afuera en el patio y vaciaron los copones tirando las hostias consagradas al suelo, a la tierra, con la finalidad, en el fondo, de llevarse esos copones (…) Más que lo material, el dolor y la situación más compleja para nosotros es, en el fondo, la profanación de la Eucaristía, que es lo más sagrado para nosotros, el trato irrespetuoso hacia aquello que para el católico es lo más sagrado que tenemos en nuestros templos”, lamentó el sacerdote.




















