La actividad económica volvió a mostrar un retroceso en agosto. De acuerdo con el Banco Central, el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) cayó 1% en comparación con el mismo mes del año anterior, resultado explicado principalmente por el fuerte deterioro de la minería.
La cifra se ubicó en la peor parte del rango de las estimaciones que manejaba el mercado antes de conocerse el dato oficial. Las proyecciones fluctuaban entre una caída de 0,1% y 1,5%, mientras que Santander era la única entidad que anticipaba un crecimiento, de 0,5%.
La principal incidencia negativa provino de la minería. La producción del sector se contrajo 17,4% anual, particularmente por una menor extracción de cobre. Según explicó el Banco Central, en este resultado influyeron menores leyes del mineral, mantenciones y condiciones climáticas adversas.
El impacto minero fue parcialmente compensado por el comportamiento de otras áreas de la economía. El Imacec no minero, de hecho, registró un crecimiento anual de 1,4% y aumentó 0,7% respecto de julio en términos desestacionalizados.
La producción de bienes presentó una caída anual de 4,9%, arrastrada por el desempeño de la minería. En contraste, el resto de los bienes creció 4,9%, impulsado principalmente por una mayor generación eléctrica asociada a una mayor disponibilidad de agua.
La industria manufacturera, en tanto, tuvo un avance acotado de 0,3%. El resultado respondió a una compensación entre un mejor desempeño de la elaboración de productos químicos y pesqueros y una menor producción de celulosa y productos de papel.
El comercio mostró un comportamiento más favorable, con un crecimiento de 2,2% en doce meses. El resultado estuvo impulsado por las ventas de vehículos y por el comercio minorista, donde destacaron los almacenes de comestibles, los establecimientos especializados en vestuario y las plataformas de venta online.




















