Las cifras del último informe sectorial de Subpesca muestran un año exigente para la pesca extractiva, pero con señales que en la Región de Valparaíso debemos leer con esperanza y optimismo. La jibia es la más clara: a nivel nacional, sus desembarques crecieron 49,5% a septiembre y superaron las 142 mil toneladas.
Para nuestra región esto no es un dato menor. Más de 5.200 pescadoras y pescadores inscritos en el Registro Pesquero Artesanal viven del mar. La jibia es una pesquería muy intensiva en trabajo, que da sustento directo a muchas de nuestras caletas. Detrás de cada desembarque hay además, comercializadores, transportistas y pequeñas plantas que mueven la economía local.
El desafío está en aumentar el valor transado, con un precio que viene determinado básicamente desde el exterior. Más procesamiento local y nuevos mercados permitirán que cada kilo desembarcado deje más empleo y más ingresos en nuestras comunas. Pero el mercado más cercano está en casa. En Perú, la jibia o pota es habitual en la mesa, en cebiches, chicharrones y guisos. En Chile, en cambio, la jibia sigue siendo poco conocida para muchos consumidores. Aumentar su consumo interno, como una proteína sana, accesible y de origen artesanal, es una tarea de todos, en la que esta Subsecretaría está enfocada.
A lo anterior se suman las áreas de manejo, cuyas extracciones crecieron 33,9% a nivel nacional. También es una buena noticia para las organizaciones que, con trabajo colectivo, cuidan y desarrollan nuestro borde costero.
Director Zonal de Pesca y Acuicultura, Región de Valparaíso




















