El actual senador, Tomás de Rementería deberá dejar la cámara alta el próximo 11 de marzo, cargo al que accedió tras ser designado como reemplazo de Isabel Allende, luego de su destitución.
El legislador aseguró que su experiencia en la Cámara Alta por casi un año “fue muy enriquecedor” aunque considera que “fue una muy mala idea irme al Senado” ya que “claramente esto perjudicó mi opción de reelegirme como diputado, porque se produjo una confusión muy grande entre personas que me buscaron en la papeleta de senador, y también fue un problema que mi pareja (Karol Cariola) fuera candidata a senadora”.
Consultado sobre si se arrepiente de haber aceptado ser el reemplazo de Allende, lo descartó e indicó que era “lo que tenía que hacer en ese momento. Cuando viene Isabel Allende y Paulina Vodanovic a pedirme que asuma ese cargo porque mi partido y toda la izquierda chilena quedaban en una situación muy caótica, lo que tenía que hacer era decir que sí. Debía quedar en el cargo alguien que fuera de la región, que fuera joven y mostrara el legado. Por eso lo acepté, aunque fuera adverso electoralmente”.
A su vez, aseguró que no buscó “ser senador, nunca hice lobby para que me nombraran” y confesó que “en muchos momentos duros” se preguntó a sí mismo qué hacía en el Congreso. Sin embargo, “después se me pasaba, porque también fue fascinante vivir el proceso por dentro y aportar en el desarrollo de una ley”.
Después del 11 de marzo, De Rementería contó que pretende involucrarse de manera más activa en la crianza de su hijo con Cariola y quiere “volver a hacer clases porque es mi gran pasión, abrir una oficina de abogados en la Región de Valparaíso con algunos amigos y estoy armando un centro de estudios para analizar temas portuarios, de vivienda y conectividad. Salirse un poco de la política electoral puede ser necesario para mirar más técnicamente cómo se está desarrollando la Región de Valparaíso».
Finalmente, no descartó “volver en el futuro a la política electoral. En 2028 vienen elecciones de gobernadores regionales y municipales, es una opción que podría tomar. A diferencia del rol parlamentario, lo interesante del rol ejecutivo del alcalde o gobernador regional, es la construcción de proyectos grandes




















