La salida de Rafael Araos de la Subsecretaría de Ciencia abrió un nuevo flanco para el Gobierno, especialmente para la cartera liderada por Ximena Lincolao. En las últimas horas, el propio exsubsecretario rompió el silencio y confirmó que su renuncia se debió a su negativa a firmar masivos despidos al interior de la repartición.
La polémica salida del epidemiólogo dejó al descubierto las tensiones entre perfiles técnicos y criterios políticos al interior del Ejecutivo. Ante ello, esta trama sumó un nuevo capítulo. Por medio de mensajes enviados a CHV, Araos desmintió a su exjefa y aseguró que sí había plan de desvinculaciones.
En uno de los mensajes, el exsubsecretario sostuvo que “te puedo confirmar por este medio que la orden de diseñar y ejecutar un plan de desvinculaciones masivo es real y hay testigos. Además, ¿por qué inventaría yo -o terceros- algo tan grotesco?”
En otro de los mensajes enviados, Araos se preguntó si “¿fue la única razón por la que renuncié? No, fue la gota que rebalsó el vaso. ¿Qué vaso? Profundas diferencias de fondo y forma acerca de cómo enfrentar un mismo desafío”.




















