El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, enfrenta la primera gran crisis política de su Gobierno, en medio de la recesión económica que atraviesa el país, con protestas y movilizaciones concentradas en el área andina que exigen su renuncia apenas seis meses después del inicio de su mandato y que están afectando el abastecimiento de alimentos y combustibles en La Paz.
El Mandatario ya afrontó protestas entre diciembre y enero cuando retiró la subvención de los combustibles, aunque logró acuerdos que frenaron las movilizaciones.
Los organismos multilaterales han pronosticado un decrecimiento económico en 2026 de hasta el 3,3%, tras la contracción del 1,58% sufrida en 2025, año en que la inflación llegó al 20,4% en una economía donde un 85% de la población es informal.



















