La sala del Senado aprobó este martes en particular el proyecto de Escuelas Protegidas, impulsado por el Gobierno, y despachó la iniciativa a tercer trámite constitucional, aunque no sin controversias ni divisiones respecto de los límites de las medidas de control en establecimientos educacionales.
Los senadores respaldaron normas que habilitan revisiones de mochilas y permiten solicitar a los alumnos que vacíen o exhiban el contenido de sus bolsillos, siempre sin contacto físico. Además, el texto aprobado contempla la posibilidad de requerir presencia policial cuando un estudiante se niegue a la inspección, con el objetivo de concretar el procedimiento.
Uno de los puntos que marcó el debate fue el rechazo a una indicación impulsada por la senadora Yasna Provoste (DC), que había sido aprobada previamente en la comisión de Educación.
La propuesta establecía que las revisiones solo podrían efectuarse por «motivos fundados, individualizados y verificables», prohibiendo controles sustentados en características personales de los estudiantes.
Con la aprobación en particular en el Senado, el proyecto de Escuelas Protegidas continuará ahora su tramitación en la Cámara de Diputados, en medio de un debate que ha tensionado la discusión entre seguridad escolar, convivencia y resguardo de derechos de los estudiantes.



















