La polémica por la eventual instalación de una planta procesadora de jibia en el sector de La Greda, en la comuna de Puchuncaví, sumó un nuevo antecedente luego que Esval aclarara que no existe ningún acuerdo suscrito para la recepción y tratamiento de los residuos líquidos industriales (riles) que generaría el proyecto.
La iniciativa, impulsada por un grupo de pescadores de las comunas de Quintero y Puchuncaví como medida de compensación acordada con la empresa Aguas Pacífico por la construcción de su planta desaladora, contempla la instalación de una procesadora de productos del mar en un terreno ubicado a sólo 600 metros de la Escuela La Greda.
La ubicación ha generado una fuerte controversia debido al historial ambiental del sector. La Escuela La Greda debió ser trasladada desde su emplazamiento original tras los episodios masivos de contaminación registrados entre 2016 y 2018 en la denominada zona de sacrificio de Quintero y Puchuncaví, emergencias que afectaron principalmente a niños y adolescentes con síntomas como vómitos, mareos y náuseas.
A ello se suma que el proyecto considera que los riles generados por la planta sean trasladados en camiones aljibes hasta instalaciones de Esval en la comuna de Concón para su disposición y tratamiento.
Esta situación provocó el rechazo del alcalde de Puchuncaví, Marcos Morales, quien ha señalado públicamente que el emplazamiento escogido no es el más adecuado para desarrollar una actividad industrial de estas características. El jefe comunal ha manifestado además su preocupación por las condiciones del lugar, el que no cuenta con agua potable, alcantarillado ni una infraestructura vial apropiada.
Las críticas también fueron compartidas por el alcalde de Concón, Freddy Ramírez, quien se declaró contrario a que su comuna reciba nuevos focos de contaminación a través del eventual traslado de residuos líquidos industriales provenientes de Puchuncaví.
Frente al debate generado en las últimas semanas, Esval precisó que hasta ahora no existe ninguna aprobación ni compromiso con los impulsores del proyecto.
Desde la sanitaria explicaron que el certificado emitido a solicitud de la Federación de Pescadores Bahía Narau corresponde únicamente a un documento preliminar de referencia, cuyo objetivo es entregar antecedentes técnicos respecto de los requisitos que debería cumplir un eventual proyecto para ser evaluado.
Asimismo, la empresa enfatizó que “a la fecha, no hemos recibido un proyecto definitivo para una evaluación integral de las características, condiciones operacionales e impactos asociados a la recepción y tratamiento de los riles de una planta procesadora de productos del mar”.
La sanitaria agregó que “tampoco se ha suscrito algún convenio para la eventual recepción de los residuos líquidos industriales a través de camiones aljibes”.
Con esta aclaración, Esval descartó que exista un acuerdo vigente para recibir los residuos de la eventual planta procesadora de jibia, dejando en evidencia que cualquier decisión futura dependerá de la presentación formal de un proyecto definitivo y de las respectivas evaluaciones técnicas y ambientales.




















