De acuerdo con la Autoridad Marítima, la nave cortó sus amarras mientras permanecía fondeada en la bahía de Quintero, debido a los fuertes vientos reinantes durante el temporal.
Al momento del incidente, el pesquero se encontraba sin tripulación a bordo, sin propulsión y no mantenía combustibles en su interior.
La Capitanía de Puerto de Quintero permaneció en terreno monitoreando la situación y anunció que se coordinarán con el armador respecto de las acciones necesarias para enfrentar la emergencia y evaluar las labores posteriores de desvarado.



















