En un documento de más de 50 páginas, los funcionarios del servicio de patrullaje preventivo de Valparaíso presentaron sus quejas ante la municipalidad porteña, denunciando una serie de situaciones que, a su juicio, «afectan tanto el adecuado funcionamiento del servicio como las condiciones laborales del personal».
Según refiere el escrito, el que fue entregado de manera anónima con el fin de resguardar la integridad laboral de los funcionarios que aportaron los antecedentes, existen observaciones de carácter labora, como también de carácter operativo, de infraestructura y equipamiento, al igual que de gestión, control y transparencia. «Durante el último periodo anual, el personal de patrullaje preventivo municipal ha sido instruido reiteradamente para concurrir a procedimientos que exceden las funciones propias de su cargo y su calidad jurídica, considerando que estos trabajadores se desempeñan como patrulleros municipales y no como inspectores municiplaes, ni funcionarios con atribuciones policiales o de atención de emergencia de salud», expusieron.
En cuanto a apoyos, revelaron que la psicóloga contratada «dejó de prestar servicios en el año 2025, tras su renuncia, y, a la fecha, no ha sido reemplazada, generando una ausencia total de apoyo psicológico para los funcionarios, pese a la naturaleza de alto estrés y exposición de sus labores».
Respondiendo a estos emplazamientos, desde la alcaldía dijeron que «la seguridad de nuestros funcionarios y funcionarias es una prioridad, por eso esta administración ha impulsado mejoras que durante años estuvieron pendientes».
«Hoy cuentan con uniforme institucional, elementos de protección personal, capacitación permanente y mejores condiciones de infraestructura para desarrollar su trabajo, además de una coordinación mucho más estrecha con Carabineros, la PDI y los organismos de emergencia», detallaron.



















