“Loro Coirón”, como era conocido, fue un grabador francés nacido en 1948 que, enamorado de Valparaíso, se avecindó en la ciudad en 1995. Con el paso de los años, se convirtió en un personaje querido por la comunidad porteña, mientras que sus obras alcanzaron un lugar destacado entre la población.
La Municipalidad de Valparaíso confirmó su fallecimiento y destacó que Thierry “encontró en Valparaíso mucho más que un lugar para vivir: encontró una ciudad para amar, retratar y compartir con el mundo”.
“Con su mirada única, inmortalizó nuestros cerros, calles, rincones y, sobre todo, a nuestra gente, dejando un legado artístico de identidad porteña. Hoy, sus obras seguirán habitando Valparaíso, acompañando la vida cotidiana en sus barrios, restaurantes y hogares, y llevando un pedacito de nuestra ciudad a distintos rincones del mundo”, expresaron.
La casa edilicia también agradeció al artista por “tanto amor y enseñarnos a redescubrir su belleza a través del arte”, junto con expresar sus condolencias a los cercanos. Otras instituciones y vecinos de la región se sumaron a las palabras de dolor por su partida.
Un episodio significativo de su destacada trayectoria fue su iniciativa de acercar el arte a los habitantes de Valparaíso. Con este propósito, en 2014 se coordinó con el diario La Estrella de Valparaíso para publicar una obra que retratara la esencia de la vida porteña, permitiendo que la comunidad pudiera adquirirla y disfrutarla en sus hogares. La idea se convirtió en un éxito, al punto de que, hasta el día de hoy, aún hay familias que mantienen su obra en las paredes de sus vivienda



















