Pedro Alliana, exbasquetbolista, se convirtió en el nuevo presidente de Paraguay luego que tomara el mando del país convulsionado por el colapso del banco digital Ueno Bank, donde tres millones de personas tenían sus depósitos.
Alliana sustituyó al presidente Santiago Peña, tras su destitución en un juicio político exprés y posterior detención domiciliaria por su presunta responsabilidad en el descalabro de la entidad que fue intervenida por el Banco Central.
El vicepresidente planeaba presentarse a las elecciones de 2028 de la mano del omnipresente Partido Colorado. El escándalo bancario precipitó su llegada al poder. Alliana deberá completar el mandato de Santiago Peña. «Yo quiero ser presidente (…) Yo tengo la capacidad para ser presidente de la República», repetía antes del inesperado desenlace de la crisis.



















