La Contraloría General de la República detectó una serie de deficiencias del Nuevo Sistema de Identificación (NSI) del Registro Civil que fue implementado en diciembre de 2024, presentando errores en emisión de documentos, retrasos en sus entregas y graves deficiencias del control interno.
En el Informe N° 264 del ente fiscalizador se dio cuenta de que el nuevo sistema que debía ser un hito de modernización del servicio público, a los pocos días de su implementación se transformó en una «cadena de fallas operativas, contractuales y de control, con alto impacto en los usuarios y en los recursos fiscales».
Se detectaron errores en la emisión de documentos de identidad. Según reveló la CGR, se entregaron cédulas con fotografías antiguas, profesiones mal registradas —incluso en recién nacidos—, abreviaciones incorrectas y documentos que fueron entregados sin estar activados, impidiendo a las personas realizar trámites básicos.
Así, se constató que «estas fallas no fueron hechos aislados, sino consecuencia de deficiencias en el control de calidad, procesos no probados en la marcha blanca y reglas de negocio mal diseñadas en el sistema».
A la lista se sumó que un retraso masivo en la entrega de documentos. El informe consignó que entre diciembre de 2024 y marzo de 2025, de más de 1,2 millones de solicitudes, 168.411 documentos fueron entregados fuera de plazo, lo que representa un 17% del total, con demoras que oscilaron entre 9 y 89 días hábiles.
«En la práctica, miles de personas debieron esperar más de cuatro meses para recibir su cédula o pasaporte, generando reclamos, congestión en oficinas y deterioro de la confianza en el servicio», consignó Contraloría.




















