Cada 8 de junio se conmemora el Día Mundial de los Océanos, fecha que invita a reflexionar acerca de la profunda conexión que existe entre nuestras vidas y el océano.
Este año, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) conmemora bajo el lema “Reimaginar: más allá del mundo que conocemos, una nueva relación con nuestro océano”, un llamado que desafía a mirar el mar desde una perspectiva diferente, no solo como una fuente de recursos, sino que como un sistema vivo, complejo y ampliamente desconocido.
Aunque cubren más del 70% de la superficie terrestre, gran parte de sus profundidades permanece inexplorada. Aún desconocemos numerosas especies, ecosistemas y procesos fundamentales para comprender el funcionamiento de la Tierra y enfrentar desafíos globales como el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad.
Chile tiene una enorme responsabilidad frente a este escenario. Con más de 4.300 kilómetros de costa, nuestro país alberga algunos de los ecosistemas marinos más extraordinarios del mundo. La corriente de Humboldt, los bosques de microalgas y los fiordos australes sustentan una enorme biodiversidad y constituyen un patrimonio natural único. Durante los últimos años, investigaciones desarrolladas en la Fosa de Atacama y en las cordilleras submarinas de Nazca y Salas y Gómez han permitido identificar nuevas especies y ecosistemas de aguas profundas, demostrando que aún queda mucho por descubrir.
Lamentablemente, este patrimonio enfrenta crecientes amenazas derivadas del cambio climático, la contaminación por plásticos, la degradación de hábitats y la sobreexplotación de recursos. Por lo anterior, reimaginar nuestra relación con el océano implica asumir que su conservación no solo es responsabilidad de gobiernos o científicos, sino que también de una ciudadanía informada, responsable y comprometida.
El mar forma parte de nuestra identidad, economía y patrimonio natural, por lo que este Día Mundial de los Océanos la invitación es a mirar más allá del horizonte conocido y comprender que el futuro de nuestras comunidades depende de la salud de nuestros ecosistemas marinos.
Claudia Rojo
Coordinadora del Instituto de Ciencias Naturales
UDLA Sede Viña del Mar




















