A un paso de convertirse en ley se encuentra la reforma al sistema político. Sin embargo, la iniciativa, que estaba prevista para ser votada este martes en la Sala del Senado y posteriormente revisada el miércoles por la Cámara de Diputadas y Diputados, finalmente no será sometida a consideración de los parlamentarios en esas fechas.
El proyecto, impulsado originalmente en 2025 por el entonces ministro del Interior Álvaro Elizalde, busca introducir modificaciones al funcionamiento de los partidos políticos, las candidaturas independientes y la organización del Congreso.
La iniciativa llegó a esta instancia tras el trabajo de la Comisión Mixta, que alcanzó un acuerdo unánime respecto del último punto pendiente: la incorporación de una declaración de principios que deberán cumplir las colectividades políticas. El texto establece que los partidos deberán condenar los sistemas totalitarios, rechazar el uso, promoción o incitación a la violencia como método de acción política y manifestar un compromiso con la probidad y la transparencia.
Sin embargo, fuentes al interior del Senado aseguran que la decisión de postergar la votación se tomó debido a las discrepancias surgidas en torno a la resolución de la Comisión Mixta, a lo que se suma la ausencia de senadores que actualmente se encuentran en Estados Unidos acompañando al Presidente de la República.
Mientras el proyecto no sea puesto en tabla de la Sala, basta con un acuerdo de los comités para reabrir la Comisión Mixta y revisar nuevamente el informe antes de someterlo a votación.
En ese contexto, la intención sería modificar la redacción de la disposición relativa a la condena de los sistemas totalitarios, de manera que quede formulada en los mismos términos en que se encuentra actualmente en la Constitución, con el objetivo de evitar eventuales errores de interpretación.




















