Ucrania lanzó más de 350 drones contra Rusia, en un ataque que incluyó Moscú, San Petersburgo y la región de Leningrado, según informaron hoy el Ministerio de Defensa de Rusia y las autoridades locales.
«Durante la pasada noche las defensas antiaéreas interceptaron y aniquilaron 354 drones ucranianos de ala fija» sobre quince regiones rusas, la anexionada península de Crimea y el mar de Azov, informó en MAX el mando castrense ruso.
Según el servicio de prensa del Gobierno de San Petersburgo, en la madrugada de hoy «varias infraestructuras críticas de los distritos de Kronshadt, Kírov y Krasnoselski fueron atacadas por drones de los nazis ucranianos».
Las autoridades añadieron que «varios objetivos resultaron dañados y varias personas resultaron heridas», aunque sin ofrecer más detalles.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aseguró que la pasada noche «fueron atacadas infraestructuras importantes en territorio ruso, entre ellas la Terminal de Petróleo de (San) Petersburgo. La distancia desde la frontera ucraniana hasta esta infraestructura de la industria petrolera rusa, que sirve al esfuerzo de guerra, es de unos 1.100 kilómetros», dijo Zelenski.
Además, el mandatario ucraniano informó de ataques a una base militar en la ciudad rusa de Kronstadt, cerca de San Petersburgo, y a una fábrica de la región de Tambov dedicada a la producción de armamento.
Este ataque ucraniano se produjo apenas 24 horas después del masivo ataque ruso con misiles y drones contra empresas del complejo industrial militar ucraniano e infraestructura crítica de Kiev y otras seis regiones de Ucrania.




















