Cada 24 de octubre, el Día Internacional contra el Cambio Climático nos llama a tomar conciencia respecto de la urgencia de transformar nuestra relación con el entorno. Solemos asociar este desafío con la transición energética o la reducción de emisiones, pero existe otra dimensión que también requiere atención y es cómo producimos, consumimos y gestionamos nuestros residuos.
La economía circular ofrece una oportunidad concreta para avanzar. Recuperar materiales, reducir la extracción de recursos vírgenes y reincorporar residuos a nuevos ciclos productivos permite aprovechar mejor los recursos disponibles. Pero, para lograrlo necesitamos más que buenas intenciones; esto es, más infraestructura, sistemas de gestión y una ciudadanía que pueda participar.
De acuerdo con el cuarto Estudio de Reciclaje y Valorización de los Plásticos de ASIPLA, Chile valorizó 127.177 toneladas de plástico durante 2024, un 19% más que en 2022. No obstante, la tasa de valorización del PET, utilizado en botellas de bebidas, aguas y jugos, llegó al 9,7%, por debajo del 12,4% registrado en 2022. Estas cifras muestran que aún existen brechas para recuperar y aprovechar estos materiales.
Una botella no deja de ser un recurso por el hecho de ser desechada. Nuestra meta es contar con las condiciones necesarias para recuperarla y darle un nuevo uso. Esto exige conectar la participación ciudadana con sistemas de recolección, clasificación y procesamiento, además de generar demanda para los materiales recuperados.
En esa línea, la campaña “Superhéroes del Reciclaje: Juntos hacemos más”, impulsada por CCU, y en la que TriCiclos participa como gestor, invita a reciclar botellas PET en beneficio de la Teletón 2026. La iniciativa contempla 55 puntos de recolección entre el norte, centro y sur del país. Las botellas recuperadas serán procesadas en la planta CirCCUlar para obtener materia prima destinada a fabricar nuevos envases.
Esta colaboración demuestra que una acción cotidiana puede vincularse con una causa solidaria y, al mismo tiempo, contribuir a la economía circular. También permite visibilizar lo que ocurre después de separar un residuo: la trazabilidad, la coordinación entre empresas y la infraestructura son fundamentales para que el reciclaje se traduzca en una valorización efectiva.
Y, por supuesto, reciclar no resolverá por sí solo la crisis climática. Por lo que también debemos prevenir la generación de residuos, promover la reutilización y diseñar productos considerando su ciclo de vida. Pero avanzar exige convertir los compromisos ambientales en decisiones concretas y accesibles.
Este 24 de octubre, la meta es pasar de la conciencia a la acción. Vaciar, aplastar y llevar una botella PET a un punto habilitado puede parecer un gesto pequeño. Con sistemas capaces de recuperar esos materiales, puede convertirse en parte de una transformación mayor.
Por Daniel Paredes, gerente general de TriCiclos




















