El Mandatario tomó la decisión ante un inminente juicio político en su contra. Con esta salida, el cargo lo asumiría el vicepresidente, Pedro Alliana.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció este jueves, poco antes de ser sometido a un juicio político en el Congreso, en medio de la tormenta desatada por la intervención de Ueno Bank, una entidad privada a la que ha sido vinculado y que durante su gestión recibió millonarios recursos de entidades públicas.
A través de un video publicado en sus redes sociales, el Mandatario aseguró que se dirigía al país «en uno de los momentos más difíciles de mi vida, con el corazón puesto en el Paraguay y con la convicción de que nuestra república siempre debe estar por encima de cualquier persona o circunstancia».
Peña aseguró que está decisión la tomó «pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas», al mismo tiempo que dijo estar convencido de que «ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay».
«También quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí. Cada día asumí esta responsabilidad con la voluntad de trabajar por el Paraguay. Pero hoy mi prioridad es una sola, la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero», enfatizó.




















