Tras ocho días de intenso debate en el tribunal de Lyon, la justicia francesa declaró culpable a Nicolás Zepeda por el asesinato de su exnovia Narumi Kurosaki en 2016 y lo condenó a cadena perpetua.
El veredicto determinó que sí hubo un asesinato con premeditación a la japonesa por parte de Zepeda en el tercer juicio de este mediático caso sin cadáver. Además, el chileno ha sido condenado a pagar a los familiares de Narumi: 50.000 euros a su madre, 30.000 euros a sus hermanas, 20.000 euros a su padre y 5.000 euros a su exnovio.
La defensa del condenado tiene un plazo de 10 días para interponer un nuevo recurso ante el Tribunal de Casación.
En 2023, un tribunal confirmó en apelación la primera condena a 28 años de prisión por el asesinato premeditado de Kurosaki, pero la Corte de Casación francesa ordenó repetir el último juicio por irregularidades.
Los hechos ocurrieron la madrugada del 5 de diciembre de 2016 en su habitación 106 de la residencia universitaria Rousseau de Besançon, al viajar por sorpresa desde Chile a Francia meses después de su ruptura.



















