Un comunicado sobre seguridad y delincuencia organizada transnacional emanaron los líderes de la Cumbre Iberoamericana que se desarrolla este jueves en el Teatro Real, en Madrid.
El documento, estampado con la firma de la Cumbre Iberoamericana y la Secretaría General Iberoamericana, que detenta Andrés Allamand, expresa su preocupación «por la expansión, diversificación y creciente capacidad de adaptación de la delincuencia organizada transnacional que afectan la seguridad de las personas, sus derechos humanos, el Estado de derecho, la estabilidad institucional, la democracia y el crecimiento económico».
Reconociendo el carácter transnacional del crimen, reafirmaron que «su prevención y combate requieren una acción coordinada de los Estados, en el marco de la Convención de las naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional y sus protocolos, así como de los demás instrumentos internacionales permanentes, con pleno respeto de la soberanía, el derecho internacional aplicable, los derechos humanos, el debido proceso y los ordenamientos jurídicos nacionales».
En eso, declararon que «destacamos la importancia de fortalecer, de conformidad con el derecho internacional e interno de cada Estado, la cooperación policial, judicial, aduanera, migratoria, financiera, tributaria y fronteriza, así como el intercambio oportuno y seguro de información entre las autoridades competentes, promoviendo una mayor coordinación entre INTERPOL, AMERIPOL, EUROPOL, y otras instancias y mecanismos de cooperación regional, birregional, incluyendo el programa europeo, EL PACCTO 2.0, e internacional, que contribuyan a la prevención y lucha contra la delincuencia organizada transnacional, así como también al fortalecimiento de la cooperación jurídica internacional y de las herramientas que esta prevé a los fines del intercambio de evidencia y ejecución de medidas jurisdiccionales».




















