La Mesa del Senado ingresó un proyecto de acuerdo para modificar el Reglamento de la Corporación e incorporar controles aleatorios de consumo de drogas a sus integrantes, en una medida que busca reforzar los estándares de probidad y responder a las exigencias de transparencia.
La iniciativa fue presentada por la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), junto al vicepresidente Iván Moreira (UDI), y contempla que estos exámenes sean supervisados por la Comisión de Ética y Transparencia, bajo estrictos criterios de confidencialidad.
Según detallaron, el objetivo es establecer un mecanismo formal y permanente que permita fortalecer la confianza en la función parlamentaria, mediante controles periódicos y aleatorios aplicables a todos los senadores.
En ese contexto, Núñez explicó que la propuesta «apunta a dar una señal clara de coherencia, responsabilidad y transparencia. La ciudadanía exige instituciones que estén a la altura, y eso también significa que quienes ejercemos funciones públicas debemos someternos a estándares exigentes y verificables».
Asimismo, desde la Mesa plantearon que «resulta indispensable que esta práctica quede formalmente incorporada en el Reglamento del Senado como una obligación general», adelantando además que en los próximos días se someterán voluntariamente a este tipo de controles.
El mecanismo propuesto establece que los exámenes serán de carácter aleatorio, acotado y periódico, de modo que cada parlamentario pueda ser sometido al menos una vez por período legislativo, con la posibilidad de ser seleccionado en más de una ocasión dentro del mismo ciclo.




















