El petróleo se desplomó cerca de un 10%, las bolsas celebraron con alzas generalizadas —por ejemplo, la Bolsa de Nueva York abrió al alza, con el Nasdaq sumando 0,91% y el S&P 500 avanzando 0,61%— mientras que el dólar cayó $12,3.
El detonante fue la declaración del canciller iraní Abás Araqchí, quien anunció que el Estrecho de Ormuz quedará «totalmente abierto» al tránsito de buques mercantes durante el periodo de alto el fuego con Estados Unidos, en sintonía con la tregua acordada también con el Líbano.
El anuncio golpeó de inmediato al crudo: el Brent se desplomó cerca de un 10% hasta situarse bajo los US$90 por barril, mientras el WTI retrocedió en torno a un 9%, hasta los US$86.
Agustín Vargas, analista de mercados de Capitaria, fue contundente en su diagnóstico: «la reacción es contundente. El petróleo se desploma, devolviendo de golpe la prima geopolítica acumulada en las últimas semanas».
El contexto geopolítico que respalda la caída del crudo también incluye el anuncio del presidente Donald Trump sobre un cese al fuego de diez días entre Israel y el Líbano, y su disposición a retomar conversaciones con Teherán durante el fin de semana.



















