Especialistas destacan que gran parte del sistema inmunológico de las mascotas reside en su salud intestinal y advierten sobre el aumento de enfermedades respiratorias estacionales en mascotas.
Con la llegada de las bajas temperaturas, el cuidado de las mascotas requiere un cambio de enfoque. Al igual que los humanos, perros y gatos son vulnerables a los cambios bruscos de temperatura y a las enfermedades estacionales. Para garantizar su bienestar, los expertos enfatizan que es mucho más que un abrigo externo, la clave está en una estrategia integral de salud preventiva.
En esta línea, Paula Cáceres, Médico Veterinario y Brand Manager – división veterinaria en Salcobrand, entrega una serie de recomendaciones a tomar en cuenta para preparar a las mascotas frente a las bajas temperaturas y el invierno:
Refuerzo del sistema inmune: Aproximadamente 70% de las células inmunes de una mascota residen en el tracto digestivo. Una microbiota equilibrada es clave para su salud general. La suplementación con pre & probióticos, una nutrición de alta calidad, rica en antioxidantes, ácidos grasos Omega-3 y una alta concentración proteica, es esencial para fortalecer sus defensas naturales.
Blindaje contra enfermedades respiratorias: El invierno es la temporada crítica de la «traquebronquítis infecciosa canina (TBI)» o popularmente conocido como «tos de las perreras». Es fundamental verificar que las vacunas anuales estén al día y consultar al médico veterinario sobre el refuerzo de la vacuna KC, específica para combatir estos cuadros infecciosos que se propagan con mayor facilidad en esta época.
Equilibrio entre actividad y descanso: La actividad física regular oxigena el cuerpo y disminuye el estrés, factores vitales para un sistema inmune fuerte. Sin embargo, esto debe complementarse con un descanso adecuado para asegurar la recuperación energética de tus mascotas.
Hidratación: El uso de estufas y radiadores reseca el ambiente del hogar. Esto aumenta la pérdida de agua transepidérmica (a través de la piel y la respiración) en perros y gatos. Es mejor ubicar el agua lejos de fuentes directas de calor para evitar que se entibie demasiado o se evapore rápido. Asegurarse de que el agua no esté excesivamente fría y en zonas de cordillera o el sur, revisar que el agua no se congele en el recipiente.
Higiene: En lo posible reducir la frecuencia de los baños. Si es necesario, usar agua tibia y asegurarse de secar bien su pelaje, sobre todo sus oídos, para evitar una posible otitis. Optar por baños en seco, es una alternativa durante esta época del año.
Por último, la experta advierte que es fundamental nunca dejar a las mascotas cerca de estufas de parafina o a leña sin supervisión, ya que esto puede provocar inhalación de gases tóxicos o que sufran de quemaduras.
“El foco de todo cuidador debe estar siempre en mantener una tenencia responsable que se anticipe a los riesgos del invierno y las bajas temperaturas. No se trata solo de protegerlos del frío externo, sino también de fortalecerlos desde adentro. Una mascota con su esquema de vacunación al día y una microbiota saludable tendrá herramientas mucho más sólidas para enfrentar los desafíos climáticos de estos meses», concluye Paula Cáceres, Médico Veterinario y Bran Manager – división veterinaria en Salcobrand.




















